Disfrutan en la playa
de Cataño gracias en una actividad organizada por el Club de Leones. Vídeo
Aunque tienen la limitación de no poder ver nada, o distinguir apenas
unas sombras o contornos, no significa que no puedan emprender un sinnúmero de
actividades, por difíciles que puedan parecer para ellos.
Apenas
basta una ayuda de algún vidente para que los ciegos o parcialmente ciegos
atrapen el ritmo, por ejemplo, de remar en un kayak, tal como lo hicieron
decenas durante la actividad “Kayakiando con los ciegos”, que se celebró este
fin de semana en Cataño.
Acostumbrados
a encontrar barreras y obstáculos a diario, al verse en un ambiente difícil
para ellos, pero rodeados de gente amigable, dieron rienda suelta a sus
emociones.
El
joven Kemuel Pérez ya ha montado kayak en varias ocasiones. Así que apenas se
montó en el bote, estaba listo para zarpar. Le bastaron unos movimientos para
acoplarse al ritmo de remar de su guía Sammy Figueroa
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