Celebrando nuestra independencia con el "blanco" de nuestra
bandera
Con el arroz tenemos la típica relación amor
/ odio: nos "engorda", pero no podemos vivir sin él. De niños a
adultos dependemos del arroz para sentirnos dominicanos. Y en este tema no
somos racistas ni despreciamos colores: lo consumimos indistintamente blanco,
brilloso y graneadito, como se prefiere en moros de cualquier color; en locrios
o en "compaña".
Tremendamente versátil y a decir de algunos
"agradecido", el arroz permite que se le mezcle con toda la despensa
y la mitad de la nevera, lo que ha ayudado en más ocasiones de las que se
cuentan con la precaria economía familiar.
Una historia milenaria
El arroz (Oryza sativa) es una planta
herbácea anual de la familia de las gramíneas y es junto al trigo, el cereal
más consumido en el mundo y base alimentaria de miles de millones de personas.
Se conoce y se consume desde hace más de 5000 años, originario de China. Pero
aún representando el 20% de la energía alimentaria del mundo, por sí solo no
puede sostener una dieta adecuada por la falta de micronutrientes esenciales.
¿Sabía usted que el arroz blanco y limpio que
consumimos pierde el 15% de su peso y casi todas sus propiedades nutritivas en
el proceso de su industrialización?
En procesos sucesivos se elimina total o
parcialmente el salvado, pero también se lleva gran parte de la riqueza del
grano integral. Finalmente el germen se elimina en el proceso de pulido. Cuando
el arroz es "vitaminado", se pide al consumidor que no lo lave antes
de prepararlo para evitar que se pierdan las últimas vitaminas que le quedan y
parte de su almidón.
Ventajas de su consumo
El consumo regular de arroz resulta efectivo
en la prevención y mejoría de algunas patologías como la hipertensión arterial
por su bajo contenido de sodio, siempre y cuando no se le adicione sal.
Por su alto aporte energético, el arroz está
indicado como una de las primeras opciones en procesos de recuperación de
desgaste físico. Sabemos que es de los primeros alimentos en introducirse en la
dieta infantil y de los más tolerados luego de problemas gastrointestinales.
Además, es recomendado para las personas que
padecen de enfermedad celíaca o intolerancia al gluten, presente en la mayoría
de los cereales, menos en el arroz, el maíz, el mijo y el sorgo.
Los dominicanos amamos el arroz por su
versatilidad, porque asume todos los sabores y porque sin ser nuestro, ha hecho
en este país su casa. Aun los que no lo comemos todos los días, lo echamos de
menos cuando pasan más de tres. Adoramos el concón, salseado o no, y más de uno
ha hecho "bembitas" por un arroz con leche o un sushi aplatanado.
El arroz, como un buen par de zapatos negros,
pega con todo. Disfrútelo, que para el 2030, la demanda total de arroz será 38%
mayor que la cantidad que se produzca... y no va a alcanzar.
¡Feliz día de la Independencia Nacional!
Arroz integral
Las personas de colesterol elevado deben consumir arroz
integral, porque la cáscara posee fitosteroles, que reducen los niveles de
colesterol sanguíneo. Otra ventaja de la cáscara es su contenido en silicio,
útil en la formación de los huesos. Se aconseja después de una fractura, sobre
todo en personas mayores de edad.
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