Además, la entidad llama la
atención sobre una de las justificaciones de la pieza en la que se afirma que
el Estado ha hecho “ingentes esfuerzos” para canalizar la participación privada
en la instalación de nueva generación cosa que no es cierta desde hace varios años,
pues el olfato del sector privado es que lo ha llevado a invertir más de US$
2,000 millones en nuevas plantas para que el país disponga de energía
suficiente y de menor costo.
El vicepresidente ejecutivo de
la ADIE , Milton
Morrison dijo que “en lugar de hacer las cosas como establece la Ley de Estrategia Nacional de
Desarrollo, el gobierno sigue tomando iniciativas coyunturales en un sector
fundamental sin garantías fehacientes de que esas acciones serán soluciones
sostenibles”. A juicio del ejecutivo, hubiera tenido más sentido esperar al
proceso de debate para forjar el Pacto Eléctrico nacional para que cualquier
acción esté contemplada en las directrices que éste establezca.
Por otro lado, la ADIE cree que la iniciativa
del gobierno es contraria al espíritu de la Ley General de
Electricidad. Morrison recordó que dicha pieza ya contempla la incursión del
Estado en generación a través de las Distribuidoras. “Pero, además, incluye el
impulso de la inversión privada en materia de generación, lo cual tiene el
beneficio colateral de que el Estado no tendría que endeudarse para la
construcción de nuevas infraestructuras de generación”.
“De esa forma, el subsidio que
reciben las distribuidoras para cubrir su ineficiencia año tras año, sería
mejor y habría recursos para otras prioridades del Estado”, afirmó el ejecutivo
de la ADIE , a la
vez que recordó que las pérdidas de las distribuidoras se mantienen desde hace
más de una década entorno al 35% porque no cobran toda la energía que sirven.
“Y la importancia de actuar en ese ámbito lo ha reconocido el propio BID
cuando, en declaraciones recientes de su representante, estima que la
telemedición, reducción de pérdidas y distribución de energía eléctrica son
los puntos neurálgicos de un servicio eléctrico óptimo y
permanente”.
El otro aspecto al que la ADIE cree que hay que poner
atención en el anteproyecto sometido por la Presidencia es al que
libera de someterse a la ley de contrataciones públicas a los proyectos de
generación que quiera iniciar el Estado. “Creemos que las licitaciones públicas
y los procedimientos de compras ya establecidos, son los métodos más
transparentes para seguir incorporando generación eléctrica con la que suplir
las necesidades de los sectores productivos y el bienestar de la ciudadanía”.
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