¿El
alcohol es peor que la marihuana?
Existen muchísimas drogas, comúnmente clasificadas en
blandas y duras (de acuerdo al grado de adicción que generan en el organismo),
con diversos efectos y con distintas consecuencias. Sabiendo que cualquiera de
ellas termina con efectos negativos y peligrosos en la vida de las personas,
resulta peculiar categorizar a una como “peor” que otra, pero si se miden
parámetros como los recién mencionados, como el grado de adicción, los efectos
en la salud (física y mental) y especialmente las consecuencias del consumo,
más que posible, la clasificación es evidente y efectivamente sí, el alcohol es peor
droga que la marihuana, pero con mucho a considerar.
Comparando
las drogas...
La
marihuana y el alcohol son
drogas en toda su definición y pese a su toxicidad, ambas se emplean con fines
recreativos, pero ¿está bien comparar estas drogas? Pues lo cierto es que
compararlas también es bastante complejo: una tiene un uso legal prácticamente
en todo el mundo, su consumo se relaciona con la muerte de más de 2.5
millones de personas al año a nivel mundial (de los cuales 320.000 son jóvenes de
entre 15 y 29 años) y los problemas relacionados con la violencia que tiene
como consecuencia es una de las grandes problemáticas de su consumo, tanto a
nivel individual como familiar y por ende, social; la otra es ilegal en una
amplia mayoría, no existe evidencia alguna que pueda relacionar su consumo con
muertes y sobre todo, su estudio se encuentra aún en pañales.
Existen numerosos estudios e investigaciones científicas sobre los efectos del alcohol en la
salud que son de
alta rigurosidad, mientras que los pocos
que existen sobre la marihuana apenas
son comparables. Por ende, la comparación no es fácil y aún queda mucho por
delante. No obstante, compararlas no es imposible y teniendo en cuenta todas
estas aclaraciones, desde los datos certeros con los que hoy se cuenta, se
pueden mencionar los factores que veremos a continuación para determinar qué
droga tiene peores efectos en la salud, el consumidor y la sociedad.
Comparación:
consecuencias del alcohol y la marihuana
A corto plazo, el consumo de alcohol puede provocar la muerte de un
individuo o inducir uncoma etílico, mientras que no existe riesgo de
muerte en el consumo de marihuana. El organismo presenta varios problemas para
metabolizar el alcohol, como lo vimos en entregas anteriores sobre el alcohol y sus efectos
en el cuerpo, esta sustancia afecta varias zonas del cerebro. Más
precisamente, la corteza cerebral, el cerebelo, el hipotálamo e hipófisis, el
bulbo raquídeo y la médula. Como resultado, el cerebro puede volverse incapaz
de poner en funcionamiento las áreas que se encargan de la sobrevivencia.
En el caso de la marihuana, las partes afectadas del
cerebro son las neuronas (las células que procesan la información en el
cerebro) y los neurotransmisores, pudiendo llevar a la muerte de grandes cantidades
de neuronas por el THC. Sin embargo, no existe registro sobre
muertes directamente relacionados con la marihuana, su consumo o una
sobredosis, en contraposición a los cientos de miles que sí existen por
alcohol, ni hablar del tabaco: existen 6 millones de muertes relacionadas con el tabaco cada año a nivel mundial.
Justamente, al igual que el
tabaco, la marihuana se fuma y por ende, además del cerebro, el consumo de
marihuana afecta el sistema respiratorio y cardiovascular. Durante este consumo
aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aunque otra vez, no
existe registro de muerte o riesgo de vida en este caso, pero sí con el
alcohol. Otros órganos afectados por el
alcohol de
forma inmediata son el corazón, el estómago, el hígado y el sistema
reproductivo. Además, es sabido también que existen más posibilidades de que el
alcohol vaya a interactuar con otras drogas, como medicamentos y fármacos, que
con la marihuana.
La desinhibición
que provocan ambas drogas en el individuo pueden llevar a diversos otros
riesgos que hacen peligrar la integridad física tanto del consumidor como de
quienes rodean. Conducir o mantener relaciones sexuales sin protección son los
dos resultados más comunes y negativos que tienen dentro de este punto.
A largo plazo, las consecuencias del consumo de
alcohol son otra
vez mucho peores que las del consumo de marihuana. Las del alcohol son bien
conocidas por todos, un enorme paquete de condiciones mortales: enfermedades
hepáticas, fibrosis de hígado, diversos tipos de cáncer, entre otras, pero
además están los más evidentes, que la
OMS menciona como muchos de los problemas sociales graves y
de desarrollo, como la violencia, el abandono infantil, el abuso y el
ausentismo en el lugar de trabajo.
En el caso
de la marihuana siguen faltando estudios, pero hasta ahora se ha
comprobado que realmente interfiere con las conexiones que se realizan en el cerebro a largo plazo. Al ser fumada, se corren riesgos de
contraer enfermedades pulmonares y daño en regiones del sistema respiratorio,
las funciones cognitivas se deterioran, afecta la memoria inmediata, la
coordinación, el aprendizaje y la capacidad para resolver problemas. En
personas con trastornos psicológicos y psiquiátricos, está demostrado que puede
generar consecuencias peores, acelerar el desarrollo de esas enfermedades y sus
efectos.
No existe evidencia
científica de que genere problemas a nivel social, como sí existe con el alcohol.
En este punto en particular, lo que sucederá en la República Oriental
del Uruguay con la legalización del Cannabis, en una suerte de experimento
social, será fundamental y primordial en este sentido. Finalmente, queda
mencionar que otra de las cosas que también se han podido comprobar desde las
ciencias es que el alcohol es más adictivo que
la marihuana: genera 3 veces más dependencia, es 6 veces más
difícil dejar de consumir, se tolera 4 veces más y es 3
veces más tóxico que el Cannabiso la marihuana.
En conclusión: el alcohol es una droga
mucho peor que la marihuana, afecta el organismo con mayor
gravedad que la marihuana, sus efectos a corto y largo plazo implican mayores
riesgos tanto para el individuo como para la familia y la sociedad, el alcohol
es más adictivo que la marihuana y lamentablemente, es de las más aceptadas a
nivel mundial. No está demás reiterar que pese a ello, ninguna de las dos es
saludable, sino todo lo contrario. En gran medida, la falta de estudios científicos acerca de los efectos de la
marihuana incide
en la conclusión.
Y aquí todos los
datos. ¿Qué opinas tú al respecto?
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