La televisión es un medio de comunicación de masa,
audiovisual, que forma parte de la vida diaria de los seres humanos, es un
instrumento de diversión, información y orientación; pero también constituye un
elemento de riesgo para la obesidad, artritis, diabetes y enfermedades
cardiovasculares porque incentiva el sedentarismo.
Ha sido calificada como causa
importante de la obesidad infantil y todas sus consecuencias. Si bien es
cierto que contribuye con la educación, no menos cierto es que se presta para
la inducción al consumo de muchos productos y hÔbitos que no son beneficiosos
para la salud.
En cuanto al contenido de
los programas de la televisión también puede ser muy perjudicial, debido a los
mensajes dañinos que llegan al telerreceptor, donde hay una información
subliminal que busca aumentar el nĆŗmero de clientes para una empresa o un
producto determinado. La publicidad del tabaco, el cafĆ© y el alcohol, asĆ
como de bebidas gaseosas con alto contenido de cafeĆna manipulan el gusto del
televidente y termina utilizando de manera inevitable el artĆculo
anunciado. TambiĆ©n se utilizan sĆmbolos y logos que se asocian a la
liberación de neurotransmisores e inducen a los televidentes a comprar.
A veces hay programas
educativos muy buenos, incluso de contenido infantil, pero la publicidad que
los patrocina conlleva al consumo de comidas que hacen mucho daƱo a la salud,
ademÔs del sedentarismo a que estimula ver televisión por mÔs de dos horas al
dĆa; pero tambiĆ©n contribuye a que los niƱos y adultos se conviertan en
compradores compulsivos y esto es peor cuando los productos son carbohidratos
refinados, grasas trans y comida chatarra de cualquier tipo.
Por otro lado se atribuyen
cualidades a productos que no las tienen, incluso se utiliza este medio de comunicación
para manipular el gusto del consumidor con la utilización en los comerciales de
personajes conocidos y para crear falsas expectativas cuando se trata de un
candidato a un cargo pĆŗblico para ganarse el favor de los electores.
La pantalla chica, como se
le ha llamado a la televisión, también es utilizada para atribuir propiedades
que no tienen a productos para inducir la decisión de compra del cliente.
En otros casos “arregladores de suerte”, polĆticos, religiosos y adivinos de
nĆŗmeros de la loterĆa utilizan este medio de comunicación para crear falsas
esperanzas en los televidentes y esto, en la mayorĆa de los casos, lo que hace
es empeorar la situación de estas personas.
Como juegan con las
probabilidades matemƔticas en algunos seres humanos tienen aciertos, Ʃstos se
hacen eco y aumentan la supuesta credibilidad de los embaucadores sujetos.
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