Es un compromiso de cada
uno de los integrantes de una organización
Después de un año con grandes
implicaciones para la ciber seguridad en el mundo, con eventos y divulgaciones
que han cimbrado profundamente a diferentes organizaciones, se debe plantear la
necesidad de volver a revisar las políticas de seguridad bajo las cuales se
encuentra regidas, aún más, de preguntarse si al menos existe unacultura de
seguridad en las
organizaciones que permita proteger mejor ante una contingencia de este tipo.
Hoy
en día nos enfrentamos a las tres Hidras de la ciber-seguridad: Ciber-espionaje
(estado-nación); Ciber-crimen (grupos criminales); y Ciber-hacktivismo
(hacktivistas / terroristas).
Ya
sea por motivos económicos o sociales, estas amenazas son reales y cada vez más
cercanas a nuestra vida cotidiana. A este de por sí ya complicado panorama, se
suma la posibilidad de que en cualquier momento nuestra información personal,
contraseñas, fotos o demás materiales puedan aparecer publicadas en algún sitio
sin nuestro consentimiento, provocando que rápidamente dejemos de pensar en la
seguridad como un problema ajeno, más aún si tomamos en cuenta que a futuro
absolutamente no vemos una disminución en este tipo de incidentes.
Parafraseando
a un destacado criptógrafo y especialista en seguridad, Bruce Schneier, podemos
afirmar que si pensamos que la tecnología puede resolver todos los problemas de
seguridad, entonces no entendemos cuáles son esos problemas y mucho menos
entendemos la tecnología, ya que aun contando con soluciones de siguiente
generación, no existe una política, producto o metodología de seguridad capaz
de evitar un ataque si no reforzamos nuestra última línea de defensa, que
usualmente es la más débil y por ende la más atacada, la interfaz humana.
De
ahí la imperiosa necesidad de desarrollar y vivir una cultura de seguridad que
lejos de ser vista como un obstáculo para lograr los objetivos de cada
organización, sea un habilitador para el éxito de la misma. El gran reto que
tenemos frente a nosotros es cómo definir una cultura de este tipo ligada
primordialmente a la estrategia de la organización pero cercana al usuario, su
educación, entrenamiento y respuesta a incidentes.
Según
la empresa Cisco la cultura de seguridad es un compromiso de cada uno de los
integrantes de una organización y una obligación que debe permear todas las
capas de la misma, empezando por el CEO. Sin duda,
Dado
el complicado panorama de amenazas y tomando en cuenta que en seguridad no
existe una sola receta para el éxito, les compartimos 10 sugerencias para
desarrollar una cultura de seguridad en sus organizaciones:
1.
Una cultura de seguridad inicia
con el CEO o la persona de
mayor rango y su ejemplo al resto de la organización.
2.
Debe existir un líder dentro de la organización dedicado al
desarrollo de esta nueva conciencia.
3.
Es indispensable conocer el nivel de conciencia de seguridad actual antes de proponer una
estrategia.
4.
Para permear esta nueva cultura se requiere un alto nivel de
relacionamiento con todos los
niveles de la organización.
5.
Desarrollar “Embajadores
de la Seguridad ” con la credibilidad suficiente para
actuar como referentes y evangelizadores ante la organización.
6.
Crear vehículos de
comunicación cercanos a la
organización y aprovechar los eventos especiales para transmitir el mensaje de
forma masiva.
7.
Es importante aprovechar a los influenciadores para dar credibilidad al mensaje.
8.
Cada mensaje debe ser claro, corto y contundente.
9.
Los premios y reconocimientos son un medio perfecto para motivar
un cambio de cultura dentro de la organización.
10.
La educación y
entrenamientos sólo sirven si el mensaje es tan fuerte como para llevarlo a
la práctica.
Finalmente,
para que todo esto funcione debemos tomar en cuenta que la cadena de seguridad
es tan fuerte como el más débil de sus eslabones, por lo tanto está en cada uno
de nosotros fortalecerla y vivirla cada día a través de mejores prácticas que
nos lleven un poco más cerca de esa meta hacia un mundo más “ciber-seguro”.
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