William
Kremer
Servicio Mundial de la BBC
Cuando el condón femenino apareció
en el mercado hace unos 20 años fue un fracaso. Pero nunca desapareció
completamente, y ahora algunas empresas han vuelto a la carga con nuevos
productos. ¿Ha llegado el momento de los preservativos para mujeres?Su nombre
formal fue CF1, y no tardó en ser objeto de bromas y apodos como bolsa de
plástico o globo de aire caliente.
“Creí
tanto en el producto”, cuenta Mary Ann Leeper dos décadas después. “Estaba
convencida de que las mujeres querrían cuidarse solas. Éramos muy inocentes, yo
definitivamente lo fui”.Leeper fue la presidenta de Chartex, la compañía que
creó CF1. Antes de su lanzamiento, había una atmósfera de curiosidad y
anticipación, pero quienes estuvieron involucrados en el proyecto subestimaron
cómo el público vería y sentiría ese dispositivo largo, resbaloso y poco
familiar.
Leeper
recuerda la reacción de un artículo negativo de una influyente revista
femenina.“Esa fue la historia principal que se convirtió en un efecto dominó”,
cuenta. “Para ser sincera, fue una sorpresa para mí. ¿Por qué ibas a burlarte
de un producto que iba a ayudar a las mujeres a mantenerse sanas, que las iba a
proteger de las infecciones de transmisión sexual, así como de embarazos no
deseados?”
Para
ser justos, el CF1 tenía alguna falla de diseño. Hecho de poliuretano, era un
poco ruidoso durante el sexo, y era inevitable que esas historias cómicas de
crujidos bajo las sábanas se contaran una y otra vez.En Nigeria, Camerún y
Mozambique se distribuye el condón femenino en peluquerías.
En los
primeros años, la empresa que sucedió a Chartex, Female Health Company, optó
por desarrollar un programa de educación. Así fue como un día de 1995, Leeper
recibió una llamada telefónica de una mujer llamada Daisy, responsable del
programa de VIH y sida de Zimbabue.“Ella dijo ‘tengo en mi escritorio una
petición firmada por 30.000 mujeres exigiendo el condón femenino’”, recuerda
Leeper.
Ese fue
el inicio de una serie de sociedades que llevó el preservativo vaginal a
mujeres de muchas parte del mundo en desarrollo.El sucesor de CF1, el CF2
-hecho de un látex sintético que no ruge- es mucho más exitoso de lo que se
imagina el mundo desarrollado. Está disponible en 138 países, y desde 2007 las
ventas se han más que duplicado. La Female Helth Company ha tenido ganancias por ocho
años.
La gran
mayoría de las ventas son para cuatro clientes: la Agencia de Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional (Usaid), la ONU y los ministerios de salud en Brasil y
Sudáfrica. Tanto donantes como autoridades de salud pública están entusiasmados
con todo lo que le dé a las mujeres una ventaja en lo que llaman la
“negociación del condón” con hombres.
Los preservativos femeninos tienen
otras ventajas. Se puede introducir horas antes del sexo, lo que significa que
no hay distracciones en el momento crucial y no necesita ser retirado
inmediatamente después.Para las mujeres, es una mejor protección para
enfermedades de transmisión sexual, debido a que la vulva está parcialmente
cubierta por un aro exterior que mantiene el dispositivo en su lugar.
Una
encuesta realizada en 2011 determinó que el 86% de las mujeres estaban
interesadas en volver a utilizar el método y que el 95% se lo recomendaría a
una amiga.
“Muchos informaron que los condones
de mujeres aumentan el placer sexual”, señala Saskia Husken, del Programa
Conjunto para el Acceso Universal del Condón Femenino (UAFC, por sus siglas en
inglés). Para los hombres, estos preservativos son menos ajustados que la
alternativa masculina. Mientras que para las mujeres, el gran aro del condón
-que permanece fuera de la vagina- también puede ser estimulante.En África, la
oferta gratuita de preservativos vaginales en las clínicas, ha creado una
tendencia de moda. Las mujeres retiran el aro exterior y lo utilizan como
brazaletes. “Si estás disponible (para un romance) tienes una pulsera nueva”,
explica Marion Stevens, de la campaña para la salud de la mujer Wish
Associates. “Si estás en una relación duradera, tu brazalete es viejo y
desteñido”.
Programas
de educación del condón femenino
Una demostración del condón
femenino en un mercado de Nigeria.Meyiwa Ede, de la Sociedad para la Salud Familiar en
Nigeria, dice que mientras que los hombres suelen excitarse con la idea de
tener sexo sin protección, las mujeres se sorprenden con el primer atisbo del
dispositivo.
“Ellas
lo miran y dicen ‘está bien, ¿estás diciendo que me lo tengo que poner yo?’”,
cuenta.
El equipo de demostradores de Ede
utiliza un maniquí para explicar cómo se inserta el condón y lo comparan con el
proceso de aprendizaje de un nuevo teléfono -desconcertante al principio, pero
después es una cuestión de instinto.
En la mayoría de los países
desarrollados todavía hay que superar un problema de imagen de 20 años.
“Creo que el problema está en que
cuando abres el paquete ya está estirado, no es como los condones de hombres
que vienen en estos paquetes pequeños listos para desenrollar”, dice Mags
Beksinska, de la
Universidad de Witwatersrand de Sudáfrica. “De hecho, tienen
el mismo largo que los preservativos de hombres. Si los comparas, no son tan
diferentes”.
Beksinska es la principal autora de
un ensayo clínico publicado recientemente en la revista Lancet sobre tres
modelos nuevos de condones femeninos:
El Condón de la Mujer , disponible en China y
que pronto será distribuido en Sudáfrica, es el fruto de un proyecto de Path
-una ONG que se especializa en innovación para la salud- de 17 años en el que
se han probado más de 50 versiones. Es más pequeños que el FC2, muy parecido a
un tampón, con la mayoría del preservativo concentrado en una cápsula
redondeada de polivinilo que se disuelve dentro de la vagina. Una vez que se
expande, puntos de espuma ayudan a mantenerlo en su sitio.
El Cupido, disponible en India,
Sudáfrica y Brasil. Tiene un aroma a vainilla y viene en rosa o colores
naturales. Actualmente es el único modelo, además del CF2 que tiene la
calificación de la
Organización Mundial de la Salud para el consumo público. Se está probando
una versión más pequeña para el mercado asiático.
El VA Wow, como Cupido, tiene una
esponja que ayuda a los usuarios a insertar el condón y evita que se escurra.
Preservativos de mujer de Innova
Quality Dos tipos de condones de mujer.El estudio de Lancet, que demostró que
todos eran igual de seguros que el CF2, asegura que la variedad ayuda a
aumentar las posibilidades de que haya más aceptación a nivel internacional.
Otros
condones femeninos con un diseño radical ya están disponibles en algunos
países, o están a punto de salir.
Condón Air, a la venta en Colombia,
tiene una pequeña burbuja de aire para ayudar a la inserción.
El condón Panty, de la misma
empresa colombiana Innova Quality, está empaquetada en una ropa interior
especial, que mantiene el condón en su lugar. No obstante, este producto no
tiene distribuidor.
Entretanto, un preservativo vaginal
conocido como Origami está a un año de lanzar su producto al mercado
estadounidense.
Su diseñador, Danny Resnic, quien
empezó a trabajar en esta área tras contraer VIH en 1993 debido a un condón
roto, prestó mucha atención a las burlas de CF1.
“Existe una razón para que parezca
una bolsa de plástico, es una bolsa de plástico”, dice. “Se trata de colocar de
una forma distinta una clavija en un agujero”.
Su preservativo de mujer tiene una
forma ovalada, que según él se parece a la anatomía femenina. Está empaquetada
en cápsulas parecidas a las de té (véase imagen superior) y una vez insertada
se expande como un acordeón. La parte exterior del preservativo está diseñado
para quedar plano contra los labios vaginales, en vez de quedar colgando como
otros condones.
“Es un producto íntimo y una
experiencia compartida por dos personas”, explica. “Así que la intención de
nuestros condones vaginales es que sean atractivos tanto a hombres como a
mujeres”.
Condones femeninos
Debido a que el condón Origami está
hecho de silicona, tiene el beneficio añadido de que se puede rehusar, se puede
lavar en el lavaplatos.
Saskia Husken, de AUFC, dice que
-para que el preservativo de la mujer alcance todo su potencial- es importante
que las parejas tengan una variedad de productos de donde elegir.
“Existe una necesidad por la
variedad”, dice Husken. “Algunas mujeres prefieren un producto y otras otro. Lo
mismo ocurre con los hombres. No somos iguales”.
Un estudio de 2010 toma esto en
cuenta. En él, investigadores pidieron a 170 mujeres sudafricanas que probaran
cinco veces tres condones distintos. Tras nueve semanas, podían elegir si
detener o continuar con las pruebas, utilizando el preservativo de su elección.
El 87% eligió continuar, y para ese momento, casi todas tenían una preferencia
definitiva (el 44% optó por el Condón de mujer, mientras que el 37% por el CF2,
y un 19% se inclinó por el VA Wow).
Preservativo vaginal
El condón Origami se abre como un
acordeón y se puede limpiar en el lavavajillas.
El hecho es que han pasado 20 años
y el condón femenino no tiene el éxito que la opción masculina, todavía
representa sólo el 0,19% del consumo global de preservativos, y los costos son
10 veces más caros, algo que no afecta la seguridad de estos empresarios.
Mary Ann Leeper explica cómo se dio
cuenta de que se trataría de un juego muy largo.
Años después del desastroso
lanzamiento del CF1, un hombre de Tampax la fue a ver. Le dijo que no le había
tomado años, sino décadas para que los doctores pusieran su fe en los tampones,
y las mujeres dejaran de verlo como algo raro y asqueroso.
“Me mostró la curva de
crecimiento”, recuerda Leeper. “Dije, ‘¡Dios, no me digas! ¿Tengo que esperar
todo ese tiempo? ¡No sé si pueda durar tanto!’”.
Quizás las evangelistas del condón
femenino serán las que rían de último.
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