“Casi todos estos fondos fueron
utilizados por vía del Ministerio de Obras Públicas para la campaña electoral,
se gastaron sin que se rindiera cuenta ante el Congreso, ante la Contraloría General
de la República
o ante el Ministerio de hacienda", dice Mejía en una declaración
escrita que con el título “La
Corporación del Fraude”-
Alega que lass instituciones
gastaron, tomaron el dinero del Banco de Reservas, lo utilizaron en las obras,
ocultaron la naturaleza de la operación y estafaron al país”.
Sostiene que el pasado 20 de
noviembre la Cámara
de Diputados declaró de urgencia y aprobó en dos lecturas consecutivas un
proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo para legalizar las deudas
contraídas por los referidos montos, que “se encontraban ocultas, como deuda
privada, deliberadamente tapadas por las autoridades del Gobierno y del propio
Banco de Reservas”.
Aduce que “el mayor responsable de
esto es, por supuesto, el Banco de Reservas que se prestó a la patraña y que
ahora, como si nada hubiese ocurrido, envía las operaciones ejecutadas, como
préstamos contraídos, al Congreso Nacional y como si se tratara de obras por
ejecutar”.
Tras señalar que el país no puede
seguir con “este relajo”, Mejía observa que “ese acto es ilegal de arriba
abajo”, una ruptura grosera del orden legal y de los procesos legales y
normales de aprobación de leyes.
El texto
La declaración textual del ex
presidente Mejía (2000-2004) es la siguiente:
“La corporación del fraude
Pese a que algunos legisladores llamaron
la atención sobre el propósito ilegal y absolutamente contraviniendo las
disposiciones constitucionales, de que se estaba tapando un hueco crediticio
que debió aprobar previamente el Congreso, con la mayoría mecánica del PLD se
aprobó la propuesta y apenas la opinión pública se dio cuenta de lo que estaba
ocurriendo.
Este 4 de diciembre, con apenas
unos días de la oprobiosa aprobación de los diputados, la maquinaria
absolutista del PLD en el Senado también declaró de urgencia y aprobó en dos
lecturas consecutivas lo que el gobierno llama “Ley de Racionalización de
Operaciones con el Banco de Reservas”.
La urgencia no se comprende, pues
lo que dijeron es que algunos plazos de los préstamos se vencen y es necesario
legalizar con el Banco de Reservas esos desembolsos. Pero el Banco de Reservas
no debió autorizar los desembolsos a ningún contratista o empresa local o
extranjera que tuviera autorización para ejecutar obras en la campaña
electoral, si esos fondos no estaban autorizados por el Congreso, vía la ley de
gastos públicos, para que se difuminaran como por arte de magia en los
malabarismos a que nos tienen acostumbrados los peledeísta.
Casi todos estos fondos fueron
utilizados por vía del Ministerio de Obras Públicas para la campaña electoral,
se gastaron sin que se rindiera cuenta ante el Congreso, ante la Contraloría General
de la República
o ante el Ministerio de hacienda. Las instituciones gastaron, tomaron el dinero
del Banco de Reservas, lo utilizaron en las obras, ocultaron la naturaleza de
la operación y estafaron al país.
De paso, estos señores demostraron
de nuevo que tienen agallas para engañar al Fondo Monetario Internacional, pues
ese organismo nunca detectó estos préstamos. También estafaron al Congreso
Nacional, que sin autorizar construcción de obras o ejecución presupuestaria en
lo que se construyó, por encima de su cabeza, las ejecutaron sin rendir
cuentas.
Es el Congreso el que resulta más
seriamente lesionado, porque con este tipo de operación se demuestra que no
hace falta el Congreso como supervisor o fiscalizador del Ejecutivo. Violaron la Constitución de la República , la Ley de Presupuesto, la Ley de Gastos Públicos, la Ley de Crédito Público, la Ley Monetaria y
Financiera, las regulaciones establecidas para normas y las operaciones
bancarias por vía de la
Superintendencia de Bancos.
Todo esto ocurrió a los ojos del
país. Y son tan descarados que en dos lecturas consecutivas, vale decir, a toda
prisa, en la Cámara
de Diputados el 20 de noviembre, y en el Senado el 4 de diciembre, siguieron
con el engaño poniendo a la víctima a cargar el fruto del rob Al Congreso
Nacional, que les autorizó legalizar la estafa.
Los presidentes de la Cámara de Diputados y del
Senado son dos cómplices conscientes en este proceso. Es una burla a la sociedad
dominicana y a las leyes que aprueba el Congreso, que son útiles para
cumplirlas cuando son los otros los perjudicados y no los gobiernistas y sus
cómplices.
Las empresas y contratistas que
ejecutaron estas obras, si es que se ejecutaron, son también cómplices, lo
mismo que las autoridades de Obras Públicas, el INDRHI, el sector agua y el
sector energía, que se prestaron a una ilegalidad y a un abuso desconsiderado
de la institucionalidad y el respeto.
Cómplices son también el ex
presidente que tuvo que dar su aprobación para la “ejecución” de las obras, el
actual presidente que se prestó a enviar una propuesta de ley de
“Racionalización de Operaciones con el Banco de Reservas”, y por supuesto son
cómplices las autoridades de la Superintendencia de Bancos, por todas las
dispensas que les concedieron al Banco de Reservas para ejecutar, a los ojos de
los auditores, cerca de 35 mil millones de pesos, de deuda pública, o
ocultarlas como operaciones privadas.
El mayor responsable de esto es,
por supuesto, el Banco de Reservas que se prestó a la patraña y que ahora, como
si nada hubiese ocurrido, envía las operaciones ejecutadas, como préstamos
contraídos, al Congreso Nacional y como si se tratara de obras por ejecutar.
El país no puede seguir con este
relajo. Ese acto es ilegal de arriba abajo. Es una ruptura grosera del orden
legal y de los procesos legales y normales de aprobación de leyes. Es una
vergüenza que senadores y diputados acojan como normal esta pretendida “Ley de
Racionalización de Operaciones con el Banco de Reservas”.
Este tipo de atropellos es lo que
coloca al sistema político y a los legisladores y funcionarios en el descrédito
público, y lo que le quita legitimidad y reconocimiento a un presidente de la República , a un gobierno
y al partido que le sustenta. El PLD, como actos absurdos y burdos como este,
no puede pretender seguir enarbolando la bandera del respeto a la ley y de la
supuesta defensa de la
Constitución y la dignidad. Eso es cosa del pasado”.
FUENTE: ALMOMENTO.NET.
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