
Les confieso, que desde que recibĆ su convocatoria el pasado viernes dĆa 3 de octubre, he estado reflexionando con detenimiento sobre mi participación o no en esta reunión de la Comisión Especial Bicameral de investigación.
Cómo mucho otros dominicanos y dominicanas, me embarga un profundo escepticismo sobre la voluntad real e imparcialidad de esta comisión para llevar a cabo una investigación independiente sobre el origen del patrimonio del senador Félix Bautista. Esto no lo digo por las personas que conforman esta comisión, sino porque carece de credibilidad una investigación cuyo escenario ha sido escogido por el propio investigado y la cual es realizada por sus pares en el Congreso o subalternos en el partido. Aquà hay claramente un serio conflicto de interés.
Dude en venir, pues soy de los que creo que una comisión de esta naturaleza, cómo parte del Senado de la RepĆŗblica, pudiera estar empleando su tiempo de manera mĆ”s provechosa en beneficio de sus representados, quienes les delegaron el poder de manera temporal. Cuanto anhelamos ver a nuestros legisladores ocupados en la interpelación de aquellos servidores pĆŗblicos, tanto del gobierno central como de las municipalidades, que no cumplen con su rol de ofrecer servicios de calidad a la ciudadanĆa.
EscudriƱen, cuestionen, investiguen, hurguen, sobre el por quĆ© mueren tantos dominicanos por enfermedades que han sido superadas en paĆses similares al nuestro, por quĆ© la salud sigue siendo un negocio en el paĆs, por quĆ© no se reduce la pobreza en nuestras provincias, por quĆ© se deteriora la seguridad ciudadana y por quĆ© persisten problemas fundamentales que tienen dĆ©cadas sin resolverse, frente a un Estado, cuyos actores, incluyendo el Congreso Nacional, prefiere paliativos como respuestas. Esto se hace, promoviendo acciones clientelares que procuran ganar el favor de los abandonados por el propio Estado.
A pesar de las dudas explicadas, aquà estoy, sin saber claramente el propósito de mi presencia. Independientemente de la facultad que le da la Constitución al Congreso Nacional de convocar a quienes entienda necesario, entendà conveniente mi participación, porque con esta investigación, mÔs allÔ de la integridad moral del Senador Bautista, estÔ en juego la confianza y credibilidad de una institución tan importante para el Estado como el Senado de la República. Los miembros de esta comisión deben hacer todo el esfuerzo que esté a su alcance para preservarla. Estoy en la mayor disposición de contribuir en esta dirección.
Antes de dar mi opinión sobre el caso especĆfico del senador FĆ©lix Bautista, permĆtanme advertir sobre el peligroso camino asumido por el sistema polĆtico y judicial del paĆs, de que sean los ciudadanos los que tengan que presentar pruebas de corrupción, frente a un funcionario que ha visto crecer su patrimonio de forma acelerada mientras se desempeƱaba en su cargo. La sola auditorĆa visual, permite constatar que la ostentación de bienes y la capacidad de consumo de muchos funcionarios pĆŗblicos no se corresponde con los ingresos que estos perciben. Pero ademĆ”s, el solo rumor pĆŗblico debe mover la acción de la justicia a la investigación de los funcionarios pĆŗblicos. Este es el papel fundamental del Ministerio PĆŗblico. Con la prĆ”ctica de exigir pruebas documentadas, se contribuye a afianzar un rĆ©gimen de impunidad, en el cual se busca intimidar a los ciudadanos e impedir que estos asuman su legĆtimo derecho de denuncia pĆŗblica.
Respecto al senador FĆ©lix Bautista y el caso por el cual es investigado en esta comisión, no puedo sino reiterar lo que he dicho en distintos espacios en lo que he hecho referencia a este tema. En primer lugar, que llama poderosamente la atención el significativo crecimiento de su patrimonio, lo que coincide con los aƱos que se desempeñó como funcionario pĆŗblico, especĆficamente en la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE). Conforme lo que establece la Constitución (art. 146, numeral 3), es a los propios funcionarios a quienes les corresponde siempre probar el origen de sus bienes, antes y despuĆ©s de haber finalizado sus funciones o a requerimiento de la autoridad competente. Esto es lo que solicitamos que haga el senador Bautista.
Uno de los casos de mayor gravedad y el cual no ha sido suficientemente investigado, es el relativo al prĆ©stamo de US$130 millones a travĆ©s de la Sun Land. Este endeudamiento se hizo violando la disposición constitucional de que los prĆ©stamos del Estado deben ser aprobados por el Congreso Nacional. El propio expresidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa, seƱaló que la sentencia del caso Sun Land, en el 2008, fue una decisión polĆtica que marcó negativamente la trayectoria de los jueces que habĆan sido designados en 1997
1. Por otro lado, no hubo transparencia sobre la forma en que fueron invertidos estos recursos.
Por otro lado, en diversas ocasiones he seƱalado la necesidad de que se investigue la denuncia
2 de que bajo la dirección del ingeniero Félix Bautista, la OISOE contrató en abril de 2005, la construcción del Centro de Corrección y Rehabilitación Anamuya, de Higüey, por un monto de RD$1,200 millones, suma que superó cuatro veces el costo de un recinto similar levantado en 2009 en Moca, con un costo de alrededor de RD$300 millones.
Entiendo que es fundamental que sea investigada ademĆ”s, la denuncia realizada por la Asociación Dominicana Contra la Corrupción (ADOCCO), sobre la construcción del estacionamiento construido por la OISOE en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). De acuerdo a informaciones de esta organización, la obra costó RD$300 millones mĆ”s de lo que fue presupuestado, es decir, por un costo total de RD$1,300 y no de RD$1000 millones, como se dijo el dĆa de la inauguración.
Es importante que de parte del senador Bautista se explique por quĆ© en la construcción del Palacio de Bellas Artes, se hicieron enmiendas al presupuesto por vĆa administrativa
3 que supera el 25% que establece la ley. El monto de la reparación pasó de RD$761,085,986 a RD$1,601,791,103, para un incremento de 110%.
Estos son algunos casos que deberÔ tener en cuenta esta comisión. La mejor contribución que esta comisión puede hacer, en beneficio de la propia imagen del Senador como del Senado de la República, es recomendar al pleno, las siguientes acciones al pleno:
- Que se despoje de la inmunidad parlamentaria al Senador FƩlix Bautista, de forma tal que la justicia ordinaria pueda investigar a fondo las distintas acusaciones de que ha sido objeto.
- Que se someta nueva vez, ahora ante el Tribunal Constitucional, un recurso de inconstitucionalidad en torno a los prƩstamos de la Sun Land.
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